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13 de mayo de 2021

Entrevista a José Luis Fernández Juan

      Biografía 

Autor todoterreno. Abierto a los juegos lingüísticos y a la lírica más reflexiva; explora sueños y fantasías para adaptarlas a la realidad digital en la que vivimos. Defensor de un estilo pictórico y provocativo considera que el empleo de técnicas alternativas de composición diversifica lo previsible y amplia nuestro horizonte de conocimiento. Sus obras “Pinceladas de Harmonía” (2014), “El diccionario de JLFJ” (2017) y “Pinceladas de Harmonía.Con” (2019) así lo atestiguan.

Como director de teatro ha realizado obras colegiales vanguardistas como “Abracadabrante” (1999), “Entremés psicodélico”(2001), “Entremés caleidoscópico”(2002) y “Esto no tiene remedio”(2004).

Además de su faceta de escritor, últimamente ha participado como actor principal en las obras de lecturas breves teatralizadas “Pinceladas de Jarmoni en Praga”(2018) y “Analepsis, prolepsis y veleidades varias” (2018) junto a Vicente Marco Aguilar. También ha protagonizado la obra “El diccionario de JLFJ” de 10 actos (2018) y “Pinceladas de humor y harmonía”(2018) de 11 actos (2018). Estas otras obras y otras, amén de diversos actos como presentaciones,  firmas en Ferias del libro, reseñas, entrevistas y demás actividades artísticas las podrás visualizar en el canal de youtube: Jose Luis Fernandez Juan. 

1.     1- Comencemos con una pregunta para “romper el hielo” y que bajo mi punto de vista dice mucho de los autores; un libro que recomendarías, y por qué. 

Pedro Páramo de Juan Rulfo. Pinceladas de Harmonía.Con comparte innumerables rasgos hipnóticos como sus geografías ficticias (muy muy muy harmonianas), el ensimismamiento de sus personajes (harto harto harto viejunos) o la hondonada sugeridora de sus locuciones  (asaz asaz asaz ramonianas).
Visualmente me parece una obra esférica porque su lengua de raíces populares evoca el eco de las rotondas y órbitas de los cosméticos naturales.
Hay tanta fuerza poética que sus elipsis, analepsis y prolepsis, lejos de desordenar cronológicamente la línea argumental, me llevan a transitar por su optimismo, esperanza y humor harmónico con el alma en meditación.

1.      2- ¿Cómo se inició tu amor por las letras?

Tras mis primeras ecolalias y balbuceos repetitivos, enseguida me enamoré de la letra O. Con ella expresaba sentimientos de admiración, sorpresa o pena. Pronunciar la O me resultó más fácil que la H que necesitaba para el acompañamiento de la expresión. Pronunciar una H muda no me costaba nada. Con quedarme callado bastaba para unificar grafemas.

Las siguientes letras que asimilé fueron las A, P y M. Con ellas aprendí a decir “papá” y “mamá”. Después necesité de la N para pedirles “pan”. Mis progenitores me traían pan tortuga que chupaba y rechupaba con labios y lengua. Junto a la leche materna, más dulce por la lactosa, ya iba ganando anticuerpos para protegerme de enfermedades prevalentes de la infancia. Todo pintaba bien y sabía mejor.

Con la G y la U ya pude solicitar “agua”. Con la C, a modo de sonido oclusivo velar sordo ante las vocales A y O, pude avisar de cercana suciedad “caca” o de camuñas “coco”. No me gustaba ir desastrado por mi mundo.

Como poco a poco iba experimentando el menester de ir descubriendo más letras de las que enamorarme, fui abandonando el vicio de llorar, balbucear o emitir sonidos guturales para pedir. Prefería desarrollar el lenguaje. Me parecía más preciso y precioso.

Por aquella época dejé de vivir en la cuna y comencé a vivir rápidamente en la morada de las palabras. Empecé con “pispás”, “pis”, “sí”, ”no”, sino”, “hado”, “hada”, “madrina”, “padrino”, “búfalo”, “bici”, “velocípedo”, ”merluza”, “boba”, “sopa”, “sopapo”, “buche”, “cheto”, ”concheto”, “Conchita”, tarzángano” y acabé por “electrocefalografista”, “establecimiento”, “rectifocación”, “dimetilnitrosamina” “otorrinolaringólogo”,”maquillajejeje”,  “electrodoméstico”,”desvenciahijado”, “paralelepípedo”, “parsihomonimia” y “caleidoscópico”... Algunos de estos palabros, con el tiempo,  acabaron ocupando un lugar meritorio en El diccionario de JLFJ.

Amando las letras que formaban palabras aprendí después a unirlas de dos en dos: “Empecé por “buenos días”, “por favor”,”patata caliente”, “proceso cebril”, “leche fría”, “sabor amargo”, ”Silvia Sobrini”, “muchas gracias”, ”tengo sueño”, ”por supuesto”… Luego de tres en tres y algunas incluso con signos de puntuación: “Mortadelo y Filemón”, “¿qué te pasa?”, “¡que te pires!”, “tengo un sueño”, “pienso, luego existo”, ”pienso para cachorros”, “cachorros de Úbeda”…

Y así fue creciendo mi sintaxis: a pie, en metro, en autobús, en teleférico, en tranvía, en funicular… : “Solo sé que no sé nada”, ”nada es para siempre”, “siempre sale el sol”, “sol que mucho pica, o llueve o graniza”, “granizado de limón con cava”, ”cóncava superficie del leño”, “leño de acacia sin corteza en las aldeas de sabana”, “sabana, sabana, esta es tu ocasión”…

Y así hasta ahora. Sí. Amando y amando letras…pero también sílabas, palabras y oraciones hasta completar algunas más como: “Un vaso de Mundo Cebras S.L. es un vacío de reflexión para llenarlo con líquidos de ideas”, “una vez liquidado con agua el jabón del diagnóstico, la conversación lavaba a su fin”, “la ceremonia de la mirada no vacía la pieza mirada”, “el arte no existe para comprenderlo, existe para sentirlo”. Todas las de este último párrafo se incrustaron en párrafos de Pinceladas de Harmonía.Con.

Las irisaciones del amor por el lenguaje poseen una tímbrica tersa para la memoria del futuro. Las leyes de mi amor hacia las letras siguen en vigor: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, ,k, l,  m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z. Os amo.


1.      3- Además de haber escrito “Pinceladas de Harmonía.Con” (libro con el que tuve la oportunidad de conocerte) este consta de una primera parte titulada “Pinceladas de Harmonía” que fue publicado en 2014. ¿podrías resumir el concepto básico de ambos, y el porqué del “.Con” del segundo? (esto último me tiene algo intrigada).

Pinceladas de Harmonía y Pinceladas de Harmonía.Con son un cuadro en nuestra cosmovisión literaria donde las pinceladas siempre son elegantes y agradables a la vista amén de lumínicas y brillantes para el entendimiento lector. Una estantería literal y figurada de figuras retóricas (valga la redundancia más armoniosa) que nos asaltan imperceptiblemente a lo largo de todo el texto, renombrando conceptos (”partículas desvinculadas de las rocas”), mezclando con palabras lo esotérico y mundano, y todo sazonado con “humor léxico”. Y de propina nos gratifican con sentencias y axiomas diamantíferos (“El humor no interesa tanto de dónde procede sino a dónde nos transporta”).

Con=Continuación.


1.       4- En el segundo libro podemos apreciar una utilización algo más acurada y rica de la lengua castellana, todo con unos tintes divertidos y de moraleja. ¿Tenías pensado escribirlo así, o fue algo que surgió espontáneamente? 

Cuando comienzo a escribir no existe un plan diseñado de antemano de santo. Aunque hay ideas, hay influencias y hay apertura perimetral, el poder de las palabras te mueve a dejarte llevar por ellas ya que básicamente ellas dan forma a los párrafos y pintan la divertida realidad a seguir. Hay que desatar el nudo de sus emociones y dejarse seducir por su decir.

Yo pienso antes de escribir y escribo después de escuchar los sonidos que emiten las palabras. Por eso en mis libros resulta tan importante la harmonía. Como después solo queda pintar, dejo que las palabras creen frases; y las frases, párrafos. Y después los párrafos crean páginas; y las páginas, capítulos o pinceladas. Y así ponemos el diseño en marcha nupcial.

Los trazos se van puliendo de modo natural hasta dejar que su trascendencia apunte al tinte del corazón y mejore nuestra zona de confort. Mis ideas solo son esbozos que descifran el sabor de la luz dorada de las moralejas. Al final son ellas las que construyen la realidad de Harmonía; una realidad novedosa que encauza con meticulosidad lo que está y lo que es.


1.      5- En tu biografía se hace referencia a tu filosofía del amor-humor. ¿Podrías contarnos en que consiste exactamente?

La filosofía del amor-humor consiste en la respuesta refulgente a los más solemnes interrogantes de la vida con templanza amorosa y fortaleza humorística. La ética atiende a la belleza graciosa tanto como la verdad a la optimista existencia. La alegría de vivir no es un concepto abstracto sino una auténtica noción de concreción lógica y metodológica.

El amor nos lleva a conocer mejor nuestras prioridades para mejorar nuestra existencia. El humor vence necedades, despropósitos e impedimentos y te facilita la terapia de la fortuna. Los dos conceptos sabiamente harmonizados le dan a la vida la efervescencia justa. En Harmonía se defiende esta filosofía redentora y sanadora con minuciosidad estética y trascendencia vital.


1.       6- ¿Qué fue lo que te llevó a crear el mundo de Harmonía

En un principio, el anhelo de transbordar la psicodelía de Lennon, el surrealismo de Dalí y el conceptismo de Quevedo a un universo figurativo propio en forma de libro. El mosaico de Pinceladas se ha elaborado inicialmente desde la absorción y transformación del mundo de sueños y fantasías de estos 3 artistas.

A partir de ellos comienza una labrada fase de experimentación hasta dar con el particular método de signos propio de la saga de Harmonía; una ebullición de exploración personal con música, pintura y lírica de ellos y de algunos más: de mí, de ti, de nosotros y de vosotros.

Las pinceladas de sonidos contemplativos y climáticos crean un cuadro abstracto de melodías y ritmos que invitan a la paz y al amor. El libro es un cruce de expresiones de las que se infieren límpidos significados que generan nuevos espacios de libertad.

Las letras e imágenes del mundo harmoniano son un juego de color y voces de interpretación caleidoscópica que se manifiesta en el espíritu, mente y alma. El lector percibe el efecto de evasión a través de una nueva experiencia de lectura.


1.     7-  ¿Crees que sea posible un mundo así?

Sí.


1.     8- ¿Te sientes identificado con alguno de los personajes de tus novelas? 

Con Pérez, el protagonista homónimo de la alegoría que Daristóbulo cuenta en la ludoteca de Anivderaleva en el capítulo 14.

La analogía principal consiste en nuestra re copada capacidad de extender los brazos para evitar el agarrotamiento y poder así reactivar el flujo sanguíneo, el atoramiento de las articulaciones y la rigidez muscular.

Los dos gustamos de gratificar a nuestro cuerpo con un sencillo estiramiento ya que sabemos, por experiencia ajena, que si la flexibilidad no se cultiva, se acaba descarriando.

Pérez y yo somos conscientes que en este acto reflejo sorteamos posibles calambres y molestias con energía y calor. Apoyamos que la sangre circule sin guía por el cuerpo irrigando el cerebro y los músculos.

Sin duda, un acto de amor propio que regenera el sistema cardiovascular y estimula la capacidad anticoagulante siempre será un acto compartido nuestro. 


1.    9-   Además de escritor, ejerces como profesor y educador en el colegio de Nuestra señora del Pilar de Valencia. ¿Si pudieras dedicarte plenamente a una de estas dos facetas cual seria y por qué?

El profesor es un charlista que da una clase en el aula sin mayores responsabilidades sociales.

El educador va más allá. Se preocupa por los discentes y les guía, motiva y aconseja con psicología y compromiso. A diferencia del profesor se trata de una relación más cercana y personal.

A nivel profesional, actualmente disfruto con las dos facetas dentro del ámbito de la enseñanza, pero si tuviera que elegir entre una de ellas, preferiría ser educador antes que profesor.

En un futuro me gustaría seguir ejerciendo alguna profesión vinculada con la docencia como “encargado de suministro ético” de una empresa. Dictaminaría con la deontología por encima del rendimiento económico. Los valores y su cumplimiento orientarían la relación entre trabajadores, clientes y accionistas.

Otro empleo al que no le haría ascos sería el de “conciliador entre el hombre y la máquina”. Desplegaría planes de acciones recíprocas entre robots y humanos combinando sus diferentes capacidades y destrezas para conseguir que con esta cooperación se maximice la rentabilidad de cualquier negocio.


1.    10-  ¿Cuánto tiempo le dedicas a escribir? ¿Y qué significa para ti la escritura?

Escribo cuando mis obligaciones familiares y profesionales me dejan.

De todas formas, hablar del concepto “tiempo” significa instalarnos en un espacio de conjetura incorpórea que lleva a que la excelsitud transite por una vía semiótica y deconstructiva en la que particularmente no me pienso desgastar.

Cuando me llegue tiempo elevado y transparente, ya me prepararé para el bellísimo acto de escritura con el que podré indagar cada latido del universo.


1.     11- Y ya por último ¿Tienes pensado continuar con la saga de Harmonía

A la saga de Harmonía le quedaría un volumen más. No más. NI menos.

La trilogía de Pinceladas no urge cerrarla con inmediatez. Hay que saborearla sin prisas. La dimensión onírica de la experiencia harmoniana no exige CONtinuación apremiante para COMpletar el ciclo.

El estilo literario de Harmonía invita a la relectura plácida. Desde su musicalidad retórica y plasticidad visual se puede volver a leer infinitas veces y siempre será diferente. Así que el tercer libro puede ser el primero; el cuarto, el segundo; el quinto, otra vez el primero; el sexto, otra vez el segundo y así sucesivamente hasta la llegada, por fin, de la publicación del tercer y último “libro convencional”.

Esto es lo gratificante que tiene la lectura de esta suerte de realismo mágico; que guarda infinidad de extrañezas y fascinaciones que tendrás que redescubrir. Eso sí; dejándote envolver una vez más en su fluorescencia misteriosa sin planear en el vacío. 


Twitter: @joluferju
Podéis leer la reseña de "Pinceladas de harmonía.con" aquí 

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